Los compases son instrumentos de medición indirecta. Se emplean estrictamente para la transferencia de la medida de una pieza a otra. Son utilizados para indicar o apreciar distancias entre superficies interiores o exteriores sin indicar el valor.

Para conocer el valor es necesario referir esa distancia a un instrumento de medición directa; como puede ser una regla graduada, un calibre, un micrómetro, etc.

 

Clasificación:

Compás de combinación o universal

Compás de espesor o exterior 

Compás hermafrodita 

Compás de punta

Compás de vara

 

Compás de espesor o exterior: sirve para apreciar el espesor o el diámetro de una pieza y también para comprobar o verificar dos superficies o planos paralelos.

Compás de interior: sirve para tomar el diámetro de los agujeros, como asimismo la profunidad de las ranuras para pasadores o chaveteros.

Compás mixto: también llamado hermafrodita, combina dos operaciones gracias a la disposición de sus ramas, trazando líneas paralelas a un borde o arista de una pieza y, para determinar el centro de una pieza cilíndrica.

Compás de puntas: Sirve para trazar circunferencias y arcos regulares, como así también para dividir y espaciar tanto rectas como arcos y circunferencias. Además permite controlar la distancia entre dos centros y verificarlos.

 

Compás de vara: Sirve como reemplazo del compás de punta cuando las aperturas deben ser grandes. Esto sucede por que cuando las distancias son relativamente grandes se hace dificil controlar dicha medida con un compás de puntas, principalmente las que requieran cierta precisión.

 

Éste compás consiste en una barra de acero de sección prismática o cilíndrica, sobre la que se deslizan dos correderas ajustables, cada una de las cuales tiene un orifico adaptador de puntas intercambiables.